Control de Roedores
Se conoce con el nombre de desratización a aquellas técnicas de saneamiento que se aplican para el control de las poblaciones de roedores, ratas y ratones, en locales, edificios, barrios, ciudades e incluso regiones enteras.
Las ratas y ratones son roedores, y dentro de ellos pertenecen a la familia de los múridos, por su larga cola cubierta de pelitos cortos, que dejan ver la piel y por presentar en su cráneo dos incisivos grandes y fuertes de raíz larga y corona cortada en escoplo (le faltan los caninos, dejando un espacio llamado diastema). Es tal la ubicuidad de los múridos, que se hallan hasta en las regiones polares, tropicales y en el desierto.
Desde el punto de vista sanitario, los roedores los dividimos en domésticos: Rata negra y ratón común y comensales: Rata gris.
Las especies más importantes en nuestro país son la denominada Rata gris o de alcantarilla (Rattus novergicus) que es la más frecuente y dañina. La Rata negra o de los tejados (Rattus rattus). Y el Ratón doméstico (Mus musculus), también existen los ratones silvestres (Apodemus sylvaticus)y el ratón leonado (Apodemus flavicollis). Características comunes a todos ellos son su voracidad, prolificidad y el ser vectores y transmisores de enfermedades humanas y de animales.
Técnicas de desratización.
La lucha contra las ratas y ratones requiere un plan meditado, estudiando previamente su ecología y combinando dos técnicas: 1ª.-
Impedir el acceso de los roedores a las zonas objeto del control y 2ª destruirlos si ya están instalados.
A – Deratización Pasiva:
Consiste en dificultar el anidamiento y estancia en locales y edificios y de establecer un bloqueo alimenticio ya que no pueden permanecer en ayunas más de 48 horas. Al controlar su alimentación se consigue un descenso de fecundidad y fertilidad unida a movimientos de migración en su busca. Hacer una banda de unos veinte centímetro de ancho con una pintura dura y lisa aproximadamente a un metro del suelo puede impedir que trepen ratones, así cómo el tapar rendijas y agujeros con cemento y cristales, el cubrir con mallas de metal las ventanas inferiores, etc. limitará el posible acceso a nuestras instalaciones. Es muy importante evitar los restos de comida y de agua incluido otras fuentes de humedad.
B – Desratización Activa:
Las trampas o cepos no son suficientes en el control de los roedores, aunque son útiles para su identificación, investigación de enfermedades, etc.
Los principales métodos a utilizar serán los químicos, que podemos dividir en dos grupos:
a.- los que producen una intoxicación aguda mortal
b.- los anticoagulantes sanguíneos .
a – Son venenos empleados cuando se requiere destruir en poco tiempo un foco no numeroso de ratas o ratones, pero tiene el inconveniente de los que sobreviven no vuelven a comer el cebo. Alguno de estos son: Fluoracetato de sodio o 1080 y la estricnina, ambos muy tóxicos y peligrosos para el hombre, el sulfato de talio, trióxido de arsénico y fosfuro de cinc, que también son venenos. La fluoracetamina al 2% o 1081 se empieza a usar por su menor peligro.
Todos estos productos se desaconsejan, dado que sus inconvenientes superan a su eficacia.
b – Este nombre comprende a los siguientes productos: Warfarina, Tomorín, Racumin, etc. Son derivados del dicumarol o de la indandiona, que tiene como característica el intoxicar a los roedores, disminuyendo su cifra de protombina en la sangre, que se hace incoagulable y los animales sufren hemorragias que causan su muerte.
Tienen la ventaja de que matan seguramente cuando se consumen pequeñas dosis (de 1 a 4 mg/Kg.) dados durante cinco días a la rata en el caso de los anticoagulantes de 1ª generación y de una sola dosis (0.05 mg/Kg.) en los anticoagulantes de 2ª y 3ª generación y no dejan de ingerirlo porque consideran la muerte de su compañera como algo natural.
El tratamiento en sus dependencias se efectuará mediante la colocación de cebos en los lugares idóneos: alcantarillado, sótanos, posibles madrigueras, etc. En sitios de difícil acceso a personas y animales, contemplando los grados de humedad, o de sequedad para utilizar cebos sólidos o líquidos. En el alcantarillado se utilizarán cebos parafinados o protegidos contra el deterioro del agua para que su utilización sea completa y duradera.
No habrá límite máximo de aplicación, no pudiéndose esperar resultados antes de 4 o 5 días que sería el tiempo que tardarían en morir.
Las ratas enfermas mueren por lo general fuera de sus escondites, ya que con las hemorragias está anémica, necesita más oxígeno y tiene sed. La mayor parte se momifica, evitándose así el riesgo de malos olores e infecciones.
En el siguiente resumen se especifica la marcha a seguir en desratizaciones que proponemos así cómo los productos que utilizaremos compuestos por anticoagulantes de 1ª, 2ª y 3ª generación para evitar las posibles resistencias:
1º.- Estudio personal previo de la zona o terreno donde actuar que se dividirá en sectores. Se obtendrán planos de ella los cuales especificarán alcantarillado, redes de luz, edificaciones, grado de infestación, especies que la originan y principales focos de profundidad y de superficie.
2º.- Preparación de la operación, distribución del producto adecuado (tipo de comederos, cebos que hay que emplear y cantidades de ambos), protección de los animales en las zonas tratadas y cantidades de cebos necesarias para comenzar.
3º.- Marcha de la operación y duración.
La presentación del raticida y el ratonicida dependerá fundamentalmente del entorno de aplicación e irá en función de la problemática concreta de cada zona, aunque, a priori, se puede hacer la siguiente división:
Presentación en bolsas portacebo: protegido el producto de los agentes atmosféricos y facilitado el transporte del mismo por la población múrida. Se utiliza esta presentación en aquellas zonas que no presenten riesgo fundamentado de peligrosidad para personas o animales domésticos.
Presentación en bloques de parafina: que evitan su ingestión por especies distintas, fundamentalmente aves, así cómo la pérdida por arrastre en época de lluvias y zonas que presentan problemas para la conservación del cebo cereal por exceso de humedad, falta de repisa de ubicación, etc. Se colocarán bloques parafinados en las zonas inferiores tapadas.
Cajas o bandejas comedero: En aplicaciones interiores, siempre en función de las condiciones específicas del lugar de aplicación, es viableel uso del raticida a granel en comederos o en su presentación de origen.
Se realizarán tratamientos de desratización, mediante la colocación de cajas de cartón, en zonas perimetrales, debidamente señalizadas, en zonas de almacenes y en toda aquella zona interior que no se baldee con agua, renovándose todo el producto rodenticida en cada tratamiento.
Estaciones tubulares: Se colocarán estaciones tubulares en zonas exteriores y en zonas interiores que se baldeen con cierta frecuencia, renovándose todo el producto rodenticida en cada tratamiento, para evitar su deterioro.
En caso de excepcional dificultad en la realización del servicio cabe la posibilidad de recurrir a raticidas líquidos u otros alternativos reservados, en principio, para casos extremos.

